sábado, 29 de octubre de 2011

¿Por qué la actual crisis económica mundial?



¿Cómo enfrentar
la pobreza
y la desigualdad? BIBLIOTECA BERNARDO KLIKSBERG
1 Miedo
El último número de The Economist (3/10/11)
tiene en la tapa un grave llamado de alerta.
La revista muy leída por las elites del planeta
dice: “La economía mundial. Tenga miedo”.
En lugar de negar la profundidad de la crisis económica
mundial actual y adjudicarla a meras coyunturas,
o una etapa del ciclo económico, muestra que se
debe “tener miedo”.
Los datos recientes son muy delicados. La economía
americana produce casi la cuarta parte del Producto
Bruto Mundial. No logra generar empleo. La tasa de
desempleo abierto es del 9,1 por ciento, 14 millones
de desocupados. Si les suman los subocupados, que no
logran tener más que algunas horas de trabajo, son
otros 11 millones, y si se les adicionan los que ya no
buscan más trabajo, porque saben
que no tienen chance de
conseguirlo y no aguantan más
rebotar una y otra vez, son
otros 5 a 6 millones. Casi 30
millones de personas que están
fuera del mercado de trabajo.
Las tasas son mucho peores para
los negros y los latinos, donde
la desocupación abierta más
que duplica la general.
La economía americana ha
producido el mayor número de
pobres desde 1959, en que la
oficina de censos inició su medición.
Son actualmente 46,2
millones. La tasa subió al 15,1
por ciento del 14,3 por ciento
en el 2009. El 20 por ciento de
los chicos y el 27 por ciento
de los negros y de los latinos
son pobres.
La situación europea es explosiva.
La tasa de desocupación
es el 10 por ciento y la
juvenil supera el 25 por ciento.
La economía crece pobremente.
En el 2011 a lo sumo
1,7 por ciento en la Euroárea, y en el 2012, 1 por
ciento. Economías como la inglesa y la francesa menos
de un 1 por ciento en el 2011.
La OIT y la OECD señalan (26/9/11) que el número
total de desempleados está en 200 millones a nivel
mundial, una cifra totalmente crítica. En los países del
G-20 se han perdido 20 millones de empleos desde
que se inició la crisis en el 2008. La economía americana
no crecerá más de un 1,6 por ciento en el 2011,
y un 1,9 por ciento en el 2012. Eso siempre que el
Congreso acepte la propuesta del presidente de continuar
con el seguro al desempleo y los recortes de impuestos
a los salarios.
Los indignados del mundo están en las calles de las
más diversas capitales, protestando en los países árabes
por libertad, empleo y alimentos, en la India
contra la corrupción y la pobreza, en Grecia contra
el ajuste brutal, en España contra el altísimo desempleo,
en Chile por educación gratuita, y ahora también
en Wall Street.
En una nota de tapa, “A medida que crece la desconfianza
en el voto, las protestas surgen en el mundo”
(28/9/11), el New York Times llama la atención
sobre que hay en muchos casos un doble reclamo en
las protestas. Junto al económico se halla la búsqueda
de una democracia real. Una manifestante en España,
Marta Solanas (27), observa: “Nuestros padres, después
de la dictadura de Franco, estaban agradecidos
porque podían votar. Nosotros somos la primera generación
que decimos que el voto no está incidiendo”.
Quieren junto al voto lograr con las protestas que se
los escuche y cambie el modelo.
¿Qué causas llevaron a esta crisis estructural, que es
en realidad la continuidad de la gran crisis iniciada al
final del 2007, que tuvo un punto de inflexión agudo
en la quiebra de Lehman Brothers, el tercer banco de
EE.UU. y que llevó a una caída del Producto Bruto
Mundial del 3,5 por ciento en el 2009? ¿Por qué la
economía más poderosa del mundo, la americana, se
transformó en poco tiempo en incapaz de generar lo
más importante que una economía puede aportar empleos
decentes, y lo mismo se está dando en las europeas?
¿Qué falla en el sistema?
Analicemos algunas de las causas centrales. Si no se
actúa sobre ellas será difícil que las cosas mejoren.
2 Se agotó la receta
Se suponía que aplicando el modelo ortodoxo, resumido
en las políticas incluidas en el Consenso de
Washington que se aplicaron estrictamente en la Argentina
de los ‘90 por el gobierno de Menem, la economía
crecería y el crecimiento se “derramaría” al
conjunto de la población. No sucedió así en la Argentina,
al final de la década, el ajuste ortodoxo, la privatización
salvaje, la concentración del crédito, la desregulación
total y otras de las recetas, hicieron que el
país triplicara su pobreza, multiplicara la desigualdad y
llegara a un 23 por ciento de desocupación, y que al
final del 2002, estallara económica y socialmente con
46 por ciento de pobreza.
Lo mismo está sucediendo en el planeta cada vez
que se aplica rigurosamente la receta ortodoxa. Ojalá
diera los resultados que los economistas ortodoxos auguraron
a nivel internacional y del país. La realidad
no funciona así.
El modelo ortodoxo destruye empleo y producción.
Menem repetía insistentemente que, o el modelo ortodoxo
o el caos. Era una de las tantas simplificaciones
propias de su era. En los hechos, el modelo condujo
al caos, aniquilando masivamente empleos, desindustrializando,
empobreciendo a las provincias y a las
áreas rurales, expulsando masivamente amplios sectores
sociales de los mercados de trabajo y consumo.
Hoy, cultores de la receta la defienden a ultranza en
Estados Unidos y en Europa. En EE.UU. el Tea Party
exige a Obama eliminar el déficit fiscal con cortes masivos
centrados en los programas sociales. Por otra
parte, se opone a aumentar los impuestos a los más ricos,
para atenuar los impactos. Lo plantea como una
cuestión de principios.
Si algunas de sus propuestas se concretaran los resultados
sociales, según diferentes estudios, pueden
agravar sensiblemente la difícil situación actual. Se
estima que si el Congreso no renueva el seguro de desempleo
habrá 3,2 millones más de personas en pobreza.
Si se recortan las estampillas para comprar alimentos,
a las que están aplicando hoy 40 millones en pobreza
casi extrema, la desnutrición crecería fuertemente.
Sin seguro social el número de personas mayores
pobres se quintuplicaría.
En Europa, en el país donde se está experimentando
si la receta puede salvar la situación –Grecia–, se está
reproduciendo el título de una de las obras de García
Márquez, Crónica de una muerte anunciada.
Los recortes fiscales, los aumentos de impuestos, los
despidos públicos masivos han llevado a que la economía
cayera un 7 por ciento en el trimestre abril-junio,
y el desempleo abierto pasara el 16 por ciento.
Esto no es gratis humanamente. El Wall Street
Journal (20/9/11) retrata así la situación en materia
de suicidios: “Los suicidios registrados se han duplicado
desde antes de la crisis, un 40 por ciento más de
griegos se suicidaron en los primeros 5 meses de este
año que en igual período del pasado... la línea de suicidios
de una ONG líder –Klimaka– recibía 10 llamadas
por día, ahora son 100. Los llamados tienen
un cierto perfil: hombre, 35 a 60 años y financieramente
arruinado”.
No puede ser. Obama ha reclamado en sus nuevos
discursos: “Uds. han visto en los debates republicanos
recientes al público aplaudiendo a quien, cuando le
preguntaron qué haría si alguien estaba muriendo por
falta de seguro de salud, contestó ‘que se las arreglara’.
Eso no refleja lo que nosotros somos”.
La conservadora The Economist dice que el principal
responsable del alto desempleo “es el cambio prematuro
a la austeridad fiscal por los gobiernos... la inmediata
prioridad deber ser fortalecer la demanda, o por lo
menos no dañarla” (10/9/11); “la obsesión colectiva
con medidas de austeridad de corto plazo de los decisores
de políticas en el mundo rico están causando dolor”
(1/10/11). El New York Times (29/9/11) reclama
editorialmente que “se está matando la recuperación.
Una fijación global en la austeridad es exactamente el
curso equivocado”. Resalta sobre Europa: “Las naciones
ricas como Alemania e Inglaterra podrían gastar
más para aumentar el crecimiento. En su lugar están
cortando gastos. Alemania y sus vecinos ricos insisten
que Grecia, Portugal y otras naciones endeudadas
acepten dosis de austeridad aún mayores...; enviando
esas economías cerca del colapso harán que nunca podrían
salir de sus deudas”.
Las referencias a mirar hacia economías como las
de Argentina y Brasil son cada vez más continuas.
Porque vienen creciendo sostenidamente en los últimos
8 años y generando trabajo e inclusión. Sus ciudadanos
han dado mandato masivo a gobiernos que
están apostando porque otra economía es posible,
más allá de la receta.
Las políticas aplicadas en la Argentina y su gestión
eficiente de las condiciones externas favorables generaron,
del 2003 al 2011, 5 millones de puestos de trabajo
nuevos. En Brasil casi 30 millones salieron de la
pobreza y son ahora productores y consumidores.
3 La conducta de los altos
ejecutivos financieros
La desregulación salvaje de la era Bush creó un clima
de “incentivos perversos”. Era posible llevar adelante
casi en impunidad lo que el presidente Obama
ha llamado “una codicia desenfrenada”.
Los altos niveles gerenciales de diversas empresas financieras
de gran peso las llevaron a situaciones de altísimo
riesgo sistemático, para favorecer la maximización
de ganancias a corto plazo, dado que sus “paquetes”
estaban ligados a los beneficios inmediatos de las
empresas. Las intoxicaron de activos dudosos que incidían
en los balances aparentes, aun cuando el futuro
fuera totalmente incierto.
Fue la acusación del Congreso en sus interpelaciones
contra Richard Fuld, presidente de Lehmans Brothers,
que llevó a la quiebra a una empresa de 160 años de
existencia. El presidente de la comisión respectiva del
Congreso, Henry Waxman, le mostró que había cobrado
en los últimos años 500 millones de dólares. Además,
que se había cubierto, por si lo despedían, con un
“paracaídas” de oro, una cláusula en su contrato que en
ese caso obligaba a la empresa a pagarle 65 millones de
dólares. Le preguntó: “¿Es esto juego limpio?”. Nicholas
Cristoff, Premio Pulitzer, tituló su columna en el New
York Times dedicada a Fuld: “Se necesita ejecutivo,
17.000 dólares por hora, no se necesita ser competente”.
Su remuneración era 2000 veces el salario mínimo
(8,25 la hora) que ganaban amplios sectores.
También la que le hicieron a John Tayhn, presidente
de Merrill Lynch, que habiendo sido su empresa absorbida
por otra, con dinero del Estado, anticipó el pago
de bonos por 4000 millones a los altos ejecutivos.
Asimismo, en plena crisis, hizo redecorar su oficina
por 1.200.000 dólares, incluyendo una alfombra por
87.000 dólares y una cómoda de 35.000 dólares.
Además, estas conductas del alto nivel corporativo
mostraron una total insensibilidad a la posible ira de
los ciudadanos. Uno de los tantos casos de manifestación
de esta “campana de cristal” fue la comparecencia
de los presidentes de las tres grandes empresas automotrices
al Congreso para pedir desesperadamente un rescate
multimillonario. Se les preguntó, en primer término,
cómo habían viajado de Detroit a Washington.
Indicaron que en avión privado. Se les mostró que el
costo de ese viaje en el que pedían ayuda masiva del
contribuyente era 60 veces el que hubieran tenido
comprando un pasaje business.
La ira popular contra los altos ejecutivos, registrada
en todas las encuestas de opinión, era no sólo por estos
y otros casos similares, sino porque expresaban todo
un estilo de cultura corporativa.
4 Los sesgos de las agencias
calificadoras de riesgos
Las agencias son clave para los inversores. Califican
los bonos y papeles emitidos por las corporaciones y los
bancos para obtener recursos de los inversores. El Congreso
americano las interpeló y enjuició severamente
por su pésimo trabajo en los años de las burbujas. David
Segal (New York Times, 18/3/09) describió así su
operatoria: “Pusieron su sello de aprobación en incontables
subprimes y valores vinculados que ahora se describen
como tóxicos. El problema, señalan los críticos,
consistía en que eran pagadas por las corporaciones cuya
deuda debían graduar, percibían millones en honorarios
y tenían un incentivo financiero en dar altas notas
a valores que no lo merecían. Por lo menos 10 grandes
compañías que quebraron, o fueron rescatadas en el
2008, tenían calificación para la
inversión. Era lo mismo que dar
a pacientes con enfermedades
mortales certificados de salud
total. Moody’s calificó la deuda
de Lehman Brothers con A2 días
antes de que se presentara a
la quiebra y le dio a la deuda no
asegurada de AIG un rating de
A3, más alto aún que A2, una
semana antes de que el gobierno
se viera obligado a tomar la
compañía”.
Una investigación del Senado
(abril, 2011) mostró que
más del 90 por ciento de las calificaciones
de AAA dadas por
las agencias a inversiones basadas
en paquetes de hipotecas en
el 2006 y en el 2007 fueron
después degradadas al estatus de
basura, causando grandes pérdidas
a los inversores.
Un informe reciente de la
SEC (Agencia de Control), encontró
en diversos casos que las
agencias han emitido “informes
inexactos, han fallado en informar
o manejar conflictos de interés
y han puesto la generación
de ganancias para ellas por
encima de análisis financieros
rigurosos” (Wyatt, The New
York Times, 1/10/2011).
5 En busca de la ética perdida
El New York Times se pregunta sobre qué tenían en
común algunos de los presidentes de corporaciones cuyo
manejo precipitó la crisis, e ironiza diciendo que
casi todos ellos eran egresados de reconocidas escuelas
de alta gerencia. Ha surgido una pregunta común a
gran parte de la opinión pública: ¿qué sucedió en dichas
escuelas con su formación ética?
Pocos años antes, cuando las quiebras de Enron,
World Com y otras, cuando el Congreso americano comenzó
a interpelar a los responsables, se alzó la voz del
profesor emérito de George Washington University
Amitai Etizioni que lo exhortó desde el Washington
El pensamiento del gran maestro de la UBA, padre de la
Gerencia Social, pionero mundial de la ética para el
desarrollo y asesor especial de la ONU.
En el número anterior Kliksberg abordó los “Escándalos
éticos” del mundo actual. En éste analiza por qué
el mundo se halla sumido en la mayor crisis económica
de los últimos 80 años.
La generación
perdida
Los jóvenes son uno de
los sectores más
afectados por la crisis
del modelo. La tasa de
desocupación de
jóvenes de EE.UU. es la
mayor desde la
Segunda Guerra
Mundial, y uno de cada
cinco está debajo de la
línea de pobreza. El
economista de Harvard
Freeman dice: “Será
llamada la generación
perdida. Sus carreras no
serían las mismas si
hubiéramos evitado este
desastre económico”.
Los muy ricos
Destaca Moah (New
Republic, The Week,
7/10/11): “El 10 por
ciento de los
contribuyentes fiscales
de EE.UU. recibe el 50
por ciento del ingreso
total y son dueños de
dos tercios de la riqueza
del país. En las décadas
recientes, la distancia
entre ricos y pobres se
ha convertido en mayor
que en cualquier punto
previo en la historia.
Mientras la tasa fiscal
promedio sobre los más
ricos ha caído”.
El Premio Pulitzer
Kristof (2/10/11) señala
que el 1 por ciento más
rico tiene más que el 90
por ciento de la
población.
Post: “Llamen a declarar a los decanos de los master
en gerencia”. Mostró encuestas, algunas señalaban
que el perfil ético de los estudiantes de dichos master
era peor cuando se graduaban que cuando ingresaban.
A la cabeza de los cuestionamientos se pusieron
los estudiantes de las mismas escuelas de gerencia
fuertemente afectados por el juicio social sobre su
profesión. Un grupo de estudiantes de la promoción
2009 de Harvard propuso a sus compañeros que, al
graduarse, lo hicieran jurando de modo voluntario
“actuar con la más absoluta integridad”, no caer en
corrupción, ni en egoísmos. La respuesta fue inesperada.
En pocas horas recibieron pedidos de ayuda para
implantar ese juramento de estudiantes de más de
25 escuelas del mundo. Poco tiempo después escribían
“nuestro buzón de email ha explotado”. 115 países,
con 49 idiomas distintos, lo han visitado y el juramento
está siendo adoptado en múltiples escuelas.
El gran tema planteado es: la gerencia es un recurso
fundamental para la economía y la sociedad. Las
escuelas líderes forman gerentes al más alto nivel
tecnológico, pero las evidencias indican que no hacían
el trabajo de preparar éticamente, mostrando
los dilemas y valores éticos en juego. La educación
de los masters gerenciales tenía un talón de Aquiles
en lo ético. No preparaban a los estudiantes para
cuando tuvieran que enfrentar situaciones éticas
conflictivas. De hecho, al no darle relevancia a la
ética, la desvalorizaba en su percepción.
El Wall Street Journal resalta (Canales, Massey,
Wrzesniekwski, 13/8/10): “Algunos expertos creen
que las escuelas deben entrenar
gerentes en elementos
más estrechos de las estrategias
empresariales como negociación,
incentivos y otros, y
dejar la enseñanza de valores
a otros. No podemos estar
más en desacuerdo”. Las contradicciones
son muy fuertes.
Destaca que cuando se preguntó
a estudiantes de escuelas
de negocios líderes las calidades
para ser un gerente
exitoso, mencionaron entre
las primeras visión y perspicacia,
mientras que honestidad
y responsabilidad recién aparecían
después de mucha discusión.
En cambio, cuando se
los interrogaba sobre las características
que más valoraban
en los seres humanos, solidaridad,
integridad y responsabilidad
eran las primeras.
Piper, catedrático de Harvard,
describe que en las currículas
gerenciales el énfasis
está en “cuantificación, modelos
formales y fórmulas y se
minimiza la aplicación de juicios
y el debate sobre valores...
los estudiantes asumen
que no tienen importancia”.
Una experimentada profesora explica en el Financial
Times (Gentile, 13/9/10) que el ambiente que se
crea hace que: “La manera de demostrar que un
alumno es listo es argumentar que la competencia en
el mercado no permite una moralidad personal y está
mal comportarse de ese modo egoísta poniendo la
conciencia de uno sobre el bien de la empresa y sus
accionistas”.
Hay una gran reacción en marcha en las mismas
escuelas. La presidenta de la Universidad de Harvard,
Drew Faust, rompió la tradición por la que los
decanos de su famosa escuela de negocios eran profesores
de Economía o Finanzas, y nombró recientemente
nuevo decano a Nithin Nhoria, profesor de
Liderazgo y Etica, conocido por su pensamiento crítico
y su énfasis en lo ético. El nuevo decano explica
que “la crisis ha conmocionado la confianza de la sociedad
en las empresas y también en la educación gerencial”.
Faust explicitó con claridad su mensaje de cambio:
“...los estudiantes están muy preocupados acerca de
la imagen de las empresas y su lugar en la vida americana
y en el mundo”.
Otras reconocidas universidades se hallan en la
misma dirección. El decano de la Escuela de Southern
University, Ellis, plantea: “Hemos enseñado a
nuestros estudiantes a buscar grietas en la economía
y los hemos preparado para explotarlas”.
Cabrera, presidente de la Thunderbird, alerta:”Algo
grande ha fallado. No podemos mirar para otro lado
y decir que no es nuestra falta, cuando hay una
sistemática y tan extendida falla de liderazgo”.
Para la nueva decana de Kellogg, Blount, el cambio
es una necesidad: “Estamos llegando a un tiempo
crítico para la educación de negocios”. Enfatiza enseñar
ética y responsabilidad social.
El autor de Felicidad en el trabajo, Rao, señala metas
muy concretas: “Demasiadas de nuestra escuelas
de negocios no son instituciones educativas, sino
de adoctrinamiento. Necesitamos más cursos que
hagan pensar profundamente a los participantes sobre
sus valores, su rol en la sociedad, y cómo intentan
cumplirlo”.
El debate es de gran relevancia para América latina
donde hay un clamor de la ciudadanía por ética
en todos los campos y son estimulantes las iniciativas
renovadoras de diversas universidades e instituciones
empresariales de la región y la creación de la
Red de Universidades Iberoamericanas por la Responsabilidad
Social Empresarial, integrada por 230
universidades de 21 países (con sede en la FCE de la
UBA, y apoyada por el PNUD, y la AECID).
Los vacíos éticos en las políticas públicas, la cultura
corporativa amoral y las marcadas deficiencias en
la formación ética de los gerentes, causaron daños
profundos a vastos sectores del planeta.
Contar con un “trabajo decente”, el gran derecho
que debería asistir a todo ser humano como lo plantea
la OIT, se ha transformado para muchos en inalcanzable.
La crisis, que primero fue financiera y luego
se transformó en económica, se convirtió rápidamente
en humanitaria.
Hay un clamor por cambios. Hacia el centro de
ellos se plantean, junto a grandes planes de reactivación,
un rol regulatorio serio y activo de las políticas
públicas, la revisión de la cultura corporativa y una
reformulación integral del modelo.
6 La salida
La crisis económica mundial no es coyuntural u
obedece a meros desajustes financieros corregibles,
como lo suelen plantear los economistas ortodoxos
en Argentina y el continente.
Sus razones son estructurales. Como se ha visto, el
modelo de conjunto no funciona. No da respuestas,
en lo que más interesa a la gente, el empleo, la inclusión,
la salud, la educación. Deja a los ciudadanos a
la intemperie y expulsa a vastos sectores del sistema.
Fue aleccionador el mea culpa de Allan Greenspan.
Presidente del Banco Central de EE.UU., la
Reserva Federal, durante 18 años, acérrimo defensor
de no regular las hipotecas ni los derivativos, eminencia
del modelo.
Fue interpelado por el Congreso americano durante
la crisis del 2008 sobre los desastrosos resultados
de esas recomendaciones. Contestó: “Estoy en estado
de estupor. Creímos que las instituciones financieras
se autorregularían para proteger sus intereses y los de
los accionistas y no lo hicieron. Todo el edificio intelectual
que construimos se ha venido abajo” (The
Week, 7/11/08).
Sin embargo, su autocrítica nunca es mencionada
por sus discípulos locales. Como si no hubiera existido.
Por otra parte, el modelo incentiva vacíos éticos
de gran magnitud en los comportamientos de actores
económicos clave, como los altos ejecutivos y otros.
En general escinde la economía de la ética. La economía
seria para técnicos profesionalizados, la ética
para el mundo del espíritu. No hay lugar en la economía
ortodoxa para las ideas de justicia social, responsabilidad
social, solidaridad, preocupación por el otro.
Milton Friedman, uno de los gurúes neoliberales,
atacó duramente la idea de responsabilidad social
de la empresa privada. La veía como un atropello
contra lo que debía ser el único objetivo central de
las empresas, maximizar las ganancias de sus propietarios.
La falta de interés por el otro se ha mostrado crudamente
en la crisis económica actual. Una de sus
más severas expresiones es el aumento del tiempo de
duración del desempleo. Se sabe que ataca gravemente
la autoestima, lleva a la implosión de la familia,
humilla y mina la salud, y la motivación.
Está creciendo en EE.UU. y es actualmente de 10
meses, promedio. Hay 4,5 millones de desempleados
que están en esa situación desde hace más de
un año. Es el más alto después de la Segunda Guerra
Mundial.
Sin embargo, en lugar de empatía algunas empresas
pusieron en sus búsquedas de empleo en Internet
o directas la frase: “candidatos desempleados no serán
considerados”. La Oficina de Estadísticas Laborales
calcula que los trabajadores sin empleo durante
más de 6 meses sólo tienen un 10 por ciento de posibilidades
de encontrarlo.
También se ha expresado sin ambigüedad en el
punto de principio de los fundamentalistas de mercado
acerca de que no deben subirse los impuestos a
los más ricos. Elizabeth Warren, la autora de la ley
de regulación financiera furiosamente defendida en
el Congreso por ella, lo ha puesto claro “Nadie en
este país se ha hecho rico por sí solo. ... nosotros los
contribuyentes educamos la fuerza de trabajo del sector
privado en nuestras escuelas, les proveemos caminos
y trenes por donde sus mercaderías son transportadas
y pagamos policías y bomberos para proteger
sus oficinas y mansiones... cómo no les vamos a
poder pedir que compartan los sacrificios necesarios”
(The Week, 7/10/11).
Enfrentar la crisis requerirá prestar atención a
otros modelos de economía que hablan con sus resultados,
y trabajar para volver a integrar ética y economía.
Los países escandinavos están entre los 10 primeros
puestos de las tablas mundiales de desarrollo humano,
progreso tecnológico, equilibrio medio ambiental
y eliminación de la discriminación de género.
En el Unasur Argentina, Brasil, Uruguay y otras
economías han logrado reducir la pobreza fuertemente,
crear empleos en escala y tener tasas de desempleo
menores que las de los países ricos, subir sus
presupuestos de salud y educación sustancialmente,
poner en marcha programas sin precedentes a nivel
internacional por los más desfavorecidos. Entre ellos
asignación universal creada por Cristina Kirchner,
que cubre a 4 millones de niños pobres, y Bolsa Familia
establecido por Lula, que protege a 45 millones
de pobres y continuado ahora por Dilma Rousseff a
través de Brasil sin Miseria.
Un artículo en la principal página de opinión del
New York Times titulado “Tango de la recuperación
argentina” (1/9/11) resalta que en los últimos 8 años,
en la gestión de gobierno actual, el país creció a un
7,8 por ciento anual, el desempleo bajó del 20 por
ciento en 2002 a menos del 8 por ciento, la pobreza
se redujo casi a la mitad. Concluye: “la diferencia
abismal entre las políticas de austeridad y bajo crecimiento
de fines de los ’90 y el alto crecimiento favorecido
por el gobierno de los 2000 son una prueba de
que se puede reactivar la economía”.
En lugar de insistir en más políticas Consenso de
Washington como las de los ’90, el autor subraya lo
opuesto. Frente a los problemas por los que atraviesa
la economía americana sugiere “Washington debería
prestar atención” a la experiencia argentina.

http://www.pagina12.com.ar/especiales/archivo/bernardo_kliksberg/2-por_que_la_actual_crisis_economica_mundial.pdf

domingo, 3 de julio de 2011

El dinosaurio está vivo, pero ganaremos: Encinas

El_Universal_Mx El Universal 
#Elecciones El dinosaurio está vivo, pero ganaremos: Encinashttp://bit.ly/iHu3Vc
Jonathan Zamudio
El_transitorio Jonathan Zamudio 
 by jovenesamlo
Mapache del PRI se asoma para verificar que se vote por Eruviel #fraudePRIedomex twitpic.com/5kmlgo vía @twitpic Terrible
Lupita Tarro
LupitaTarro Lupita Tarro 
 by jovenesamlo
RT @ATNCNMX: Reportan en calle Aries #13 Col Boulevares Ecatepec compra de votos, secc 1330 // #fraudepriedomex
Armando Rodriguez
ArmandoShowbiss Armando Rodriguez 
 by jovenesamlo
RT @enronava: Según encuesta d @votoxvoto @A_Encinas_Rencabeza la elección con el 43% http://bit.ly/lBEFam #HoyConEncinas #fraudepriedomex
Mario Di Costanzo
mariodicostanzo Mario Di Costanzo 
Me comentan q hay mucha preocupación en el PRI, parece q se les cae el teatro
ALFREDO CARAPIA
acarapiac ALFREDO CARAPIA 
 by jovenesamlo
@jovenesamlo COMBIS D RUTAS 103 Y 40 A LAS AFUERAS DEL IEEM DE LA COL EDO DE MEXICO. LAS COMBIS TIENEN IMPRESOS DEL IEMM PEGADOS EN CRISTAL
julio hernández
julioastillero julio hernández 
RT @Tanissr: RT @mikeonweb: Una mapacha verifica q el acarreado vote por @eruviel_avila #PRI http://twitpic.com/5kmlgo // cc @julioastillero
Daniela Barragán
Danielitabg Daniela Barragán 
 by julioastillero
Minimo 10 priistas afuera de todas las casillas del Edo.Mex @julioastillero dan dinero acordado por voto a Eruviel
Jóvenes AMLO-Morena
jovenesamlo Jóvenes AMLO-Morena 
TELEVISA viola la ley al anticipar resultados antes de cerrar casillas... Fraguan desde ya el #fraudePRIedomex
Jóvenes AMLO-Morena
jovenesamlo Jóvenes AMLO-Morena 
La RNJ AMLO reprueba los mensajes enviados al teléfono celular de cada uno de los habitantes del estado de...http://fb.me/14SSnAwJK
OCFEruviel
OCFEruviel OCFEruviel 
 by jovenesamlo
En secc 4804 Dtto XXXVII están marcando dedo der en lugar dl izqhttp://yfrog.com/h8xpwzrj +denuncias @OCFEruviel RT
No a la corrupción
Anticorrupcion_ No a la corrupción 
 by jovenesamlo
@luis_ecolokco: en atlacomulco edo mex estan comprando los votos por 3000 estan en la casa del presidente de atlacomulco”
Jóvenes AMLO-Morena
jovenesamlo Jóvenes AMLO-Morena 
Necesitamos reportes de los Centros de votación en Neza y Ecatepec ¿Alguien sabe ago?
Jóvenes AMLO-Morena
jovenesamlo Jóvenes AMLO-Morena 
La RNJ AMLO reprueba los mensajes enviados al teléfono celular de cada uno de los habitantes del estado de...http://fb.me/CC555n9R